Buenos Aires, martes 26 de febrero de 2019

A los miembros de la comunidad del Colegio Nacional de Buenos Aires

En esta, una de las últimas de las más de 300 cartas de Rector que
hemos enviado a lo largo de estos 8 años de trabajo a cargo del
Rectorado del Colegio pretendo dar gracias al equipo de conducción que
hemos conformado.

Hoy dos de ellos -Silvina Marsimiany Jorge Bottaro- han obtenido el
beneficio jubilatorio y con Carolina Bellusci y Juan Carlos Manteola
finalizaremos esta tarea titánica, la de guiar el rumbo de esta
fabulosa institución, sin dudas la más prestigiosa. compleja y
gratificante del nivel secundario del país.

Para todos nosotros ha sido un honor ser los responsables de la toma
de decisiones y reconozco en este grupo Docente el mérito de haber
sabido llevar adelante con sabiduría y en contexto las políticas que
impulsamos.

Se lograron varios de nuestros objetivos fundamentales. El primero,
dejamos un cuerpo Docente concursado sin precedentes que estamos
convencidos sabrán defender y desarrollar el ideario del Colegio. El
segundo, hemos ordenado y actualizado las reglamentaciones vinculadas
con la acreditación, evaluación, promoción y acompañamiento pedagógico
de las y los estudiantes, lo que nos ha permitido disminuir
significativamente la tasa de alumnos libres y así demostrar que es
posible un Colegio con excelencia académica e inclusión.

Traspasar la Rectoría en una transición ordenada también da cuenta de
todo el esfuerzo llevado adelante para sostener -a lo largo de estos
años- la institucionalidad, que en alguna oportunidad se vio jaqueada.

Fue una tarea que -a pesar de que proveníamos de lugares diferentes-
nos mantuvo unidos y nos hizo fuertes, cada día más capaces y nos
permitió conocernos, aunar criterios pedagógicos fundamentales y
sostener la gestión día a día.

Estoy seguro que dejamos un Colegio mejor y eso se debe a que este
equipo de conducción trabajó denodadamente por el bien común, en un
ambiente plural y democrático.

A cada uno de estos cuatro DOCENTES mi respeto, mi reconocimiento y mi
gratitud, que seguramente es la de la inmensa mayoría de esta comunidad.

Atentamente,

Gustavo Zorzoli