Publicado en Graduados, el miércoles 02 de octubre de 2019

El trabajo de la Asociación Cooperadora Amadeo Jacques es imprescindible para el funcionamiento del CNBA. Ayuda a conservar el edificio histórico, compra insumos para laboratorios y actividades deportivas, y ayuda económicamente a muchos alumnos.

Todas estas acciones se financian, principalmente, con aportes de las familias de los estudiantes y también con las colaboraciones de graduados y graduadas.

En la siguiente entrevista, Guillermo Rosenbaum, el actual presidente de la Cooperadora nos cuenta detalles de su labor y cuáles son los principales logros de los últimos años.

Para saber más y para colaborar, seguí este link. Donar es sencillo, rápido, se puede hacer online, y es una gran ayuda para el Colegio.

Guillermo Rosenbaum es graduado de la promoción 1981 y presidente de la Asociación Cooperadora Amadeo Jacques.

  • ¿Por qué la Cooperadora es imprescindible para el buen funcionamiento del Colegio?

El Colegio no sería el mismo sin la participación de la Cooperadora Amadeo Jacques. Los insumos de los laboratorios, el material didático de los departamentos académicos, las competencias y el material deportivo del Campo, las olimpíadas académicas y los libros para la biblioteca, actividades de extensión universitaria, además de obras de infraestructura y de mantenimiento, todas acciones que hacen que este Colegio mantenga su calidad, y que alumnos, alumnas y docentes puedan desarrollarse en todo su potencial, son financiadas y sostenidas por la Cooperadora.

  • ¿Los graduados participan de la Cooperadora? ¿Cómo?

Algunos graduados han hecho contribuciones muy importantes. La Beca Campanario al mérito ha sido un puntal para promover el rendimiento académico. La Beca Ro, aporte de un exalumno que vive en USA, es una ayuda económica para quienes participen de las Olimpíadas de Ciencias. Otro exalumno que  también vive hoy en USA, ha donado los fondos para hacer el Museo Didáctico de Geografía, poniendo en valor y en exposición colecciones valiosísimas que hoy el Departamento guarda en cajas de cartón, como un caparazón de gliptodonte de millones de años que sería envidia de cualquier museo del mundo!

Una donación a alguna de nuestras campañas es una ayuda importantísima y muy concreta para seguir sosteniendo la actividad del Colegio y para permitir desafíos mayores. 

  • ¿Cuál te parece el logro más grande de los últimos años y cuál es el proyecto más ambicioso para los próximos?

Es difícil elegir uno porque hubo muchos. Desde el lado de la infraestructura, la restauración de todos los claustros de la planta baja y el primer piso, y de la Sala de Profesores, que estaban en un estado de total abandono, fue uno de ellos, la modernización del Microcine y la reparación de los baños de alumnos, también. Otro logro ha sido la modernización de las aulas incorporando nuevas prácticas pedagógicas, como las pantallas led para presentaciones digitales y los bancos móviles en algunas de ellas. Pero uno de nuestros logros mayores ha sido también el sistema de becas, para que ningún chico o chica se quede afuera por cuestiones económicas, logrando un Colegio más inclusivo que se hilvana con los excelentes resultados del sistema de voluntariado para el Curso de Ingreso. 

Tenemos un proyecto muy ambicioso para el futuro cercano que es la restauración de la mansarda central, hoy parcialmente destruida. No sólo por el significado patrimonial, sino además porque las aguas de lluvia se cuelan desde la azotea hasta el subsuelo, poniendo en riesgo otros espacios de alto valor como el Aula Magna, la Biblioteca, el departamento de Informática. En nuestra página web pueden encontrar una descripción detallada del proyecto.

  • ¿Qué porcentaje de los padres aportan a la Cooperadora?

Un 40% de las familias aporta la cuota anual completa. Muchos otros aportan montos parciales, ya que la cuota es voluntaria y sugerida. Este porcentaje es un techo difícil de perforar y más aún en épocas de crisis económicas. 

  • La Cooperadora hace muchas obras sobre un edificio que es patrimonio histórico. ¿Cómo llevan adelante este desafío? 

Hemos invitado a expertos de la Facultad de Arquitectura para que nos asesoren, como los prof Brandariz y Alfaro. Contratamos a empresas especialistas en restauración, y consultamos también a especialistas que han trabajado en la Manzana de las Luces. Algunas de las obras han sido patrocinadas por el Programa de Mecenazgo de la Ciudad de Bs As, que tiene reglas muy estrictas respecto al cuidado del Patrimonio, lo cual nos ha obligado a un trabajar de una manera muy profesional al encarar las obras. 

  • ¿Con qué criterio se selecciona qué obras son prioritarias?

Las consensuamos con las autoridades del Colegio. Muchas veces la realidad se nos impone porque alguna infraestructura colapsa, como pasa con los baños, o con las entradas de agua por la mansarda, pero también nos hemos propuesto un plan de progresiva recuperación y puesta en valor de los distintos espacios y de allí surgieron proyectos como el Microcine o la Sala de Profesores. Un proyecto que nos interesa promover es también la modernización de los laboratorios, y llevarlos a estándares más modernos y seguros.

  • Respecto de las becas, ¿cómo es el criterio para que un alumno acceda a ellas y cuáles fueron los resultados hasta ahora?

Nuestras becas son complementarias de las que otorga la Universidad a través del Departamento de Extensión. Las familias que las solicitan son primero entrevistadas por el Asistente Social del Colegio, y luego por un grupo de miembros de nuestra Asociación muy comprometido con el rol social de la Cooperadora. Actualmente becamos a 65 estudiantes, de 1ero a 6to año. Los resultados son increíbles. Llevamos estadísticas de todos ellos y vemos que entre la población becada prácticamente no hay deserción, viniendo muchos de los chicos de entornos de alta vulnerabilidad. Este programa nos llena de orgullo, porque hace al Colegio más inclusivo, más abierto a sectores sociales que históricamente fueron marginados de la educación de excelencia del Colegio. Para estos chicos y chicas, estudiar en el CNBA es una oportunidad que les cambia la vida, los integra a una red de socialización que los acompañará hacia un futuro mejor. Es aquí donde vemos el verdadero rol integrador de la Educación Pública en la que conviven estudiantes de todos los estratos sociales, a contrapelo de la educación segmentadora que desgraciadamente vemos tan extendida en las escuelas de hoy en la Argentina.

  • ¿Qué te gustaría decirle a los graduados?

Los graduados son parte de la gran familia del Colegio. Muchos han llevado adelante carreras exitosas, ya sea desde lo académico, ya sea desde lo económico o de lo político, que probablemente hayan germinado en estos claustros. Les pedimos que miren a quienes vienen detrás, y en un acto de solidaridad intergeneracional, los ayuden también a germinar.

Queremos que la Cooperadora sea un puente entre los graduados y el Colegio de hoy. Ofrecemos nuestro conocimiento del día a día y de las necesidades urgentes, ofrecemos nuestra estructura financiera, y nuestra impecable trayectoria de ya casi 60 años.

Los invitamos a sumarse a nuestras campañas de Becas y Bienestar Estudiantil, y al Fondo Permanente de Obras, que encontrarán en el link: https://cooperadora-cnba.org.ar/donaciones/